La Hermandad de la Candelaria celebraba en la tarde del sábado 27 de noviembre uno de los actos programados por el Centenario Fundacional de la corporación del Martes Santo. 


Antes de las seis de la tarde sobre la ciudad de Sevilla comenzaron a caer unas gotas, pero Sevilla quería recibir la salud que tanta falta hacía. En el  interior de la Parroquia de San Nicolás de Bari sonaba la marcha "Vía Crucis de la Salud" por un órgano y un violín. 



Entorno a unos trescientos cincuenta hermanos acompañaban a su titular en día tan especial para la hermandad. Antes de poder ver las andas del Señor de la Salud se podía escuchar y contemplar a la numerosa Escolanía de María Auxiliadora, que pusieron sonido al vía crucis. 


La palabra clave de la jornada era Salud, todas las hermandades de la ciudad con la advocación de Salud participaban portando las andas al Señor en momentos del recorrido. 


Las calles principales del centro sevillano tenían el contaste de el paso del nazareno del martes santo y las luces navideñas, anunciando todo lo que está por venir, quizás el Señor de la Salud estaba repartiendo Salud para el adviento que se aproxima a la vuelta de la esquina. 



A su paso por la Calle Jesús de las Tres Caídas la Hermandad de San Isidoro esperaban al Señor, al igual que en el Convento Parroquial del Santo Ángel. Una visita muy especial fue a la Capilla de Montserrat, donde el crucificado de Juan de Mesa recibía al Señor de la Salud donde fue la antigua capilla conventual. 




La llegada a la Parroquia de la Magdalena era el reencuentro con la historia, La Virgen de la Antigua se encontraba en el un altar en la nave principal, ciento cuarenta y un años después volvían a encontrase. El Señor de la Salud volvió a la que fue su casa durante muchos años. 


La noche fría se hacía notar en el regreso de la corporación del Martes Santo hacia su parroquia, donde el trascurrir del cortejo y de las propias andas era mucho más rápido, los hermanos pudieron disfrutar en un traslado mucho más intimo, entorno a las doce menos veinte de la noche hacía su entrada en la Parroquia de San Nicolás de Bari, donde se podía contemplar a la dolorosa en su paso de palio a la espera de su salida el próximo día 5 de diciembre. 


Fotografías: Macarena Bejarano Vidal / @macarenaa002 y Salvador López Medina / @SalvaLpezMedina

El reencuentro con la historia


 La Hermandad de la Candelaria celebraba en la tarde del sábado 27 de noviembre uno de los actos programados por el Centenario Fundacional de la corporación del Martes Santo. 


Antes de las seis de la tarde sobre la ciudad de Sevilla comenzaron a caer unas gotas, pero Sevilla quería recibir la salud que tanta falta hacía. En el  interior de la Parroquia de San Nicolás de Bari sonaba la marcha "Vía Crucis de la Salud" por un órgano y un violín. 



Entorno a unos trescientos cincuenta hermanos acompañaban a su titular en día tan especial para la hermandad. Antes de poder ver las andas del Señor de la Salud se podía escuchar y contemplar a la numerosa Escolanía de María Auxiliadora, que pusieron sonido al vía crucis. 


La palabra clave de la jornada era Salud, todas las hermandades de la ciudad con la advocación de Salud participaban portando las andas al Señor en momentos del recorrido. 


Las calles principales del centro sevillano tenían el contaste de el paso del nazareno del martes santo y las luces navideñas, anunciando todo lo que está por venir, quizás el Señor de la Salud estaba repartiendo Salud para el adviento que se aproxima a la vuelta de la esquina. 



A su paso por la Calle Jesús de las Tres Caídas la Hermandad de San Isidoro esperaban al Señor, al igual que en el Convento Parroquial del Santo Ángel. Una visita muy especial fue a la Capilla de Montserrat, donde el crucificado de Juan de Mesa recibía al Señor de la Salud donde fue la antigua capilla conventual. 




La llegada a la Parroquia de la Magdalena era el reencuentro con la historia, La Virgen de la Antigua se encontraba en el un altar en la nave principal, ciento cuarenta y un años después volvían a encontrase. El Señor de la Salud volvió a la que fue su casa durante muchos años. 


La noche fría se hacía notar en el regreso de la corporación del Martes Santo hacia su parroquia, donde el trascurrir del cortejo y de las propias andas era mucho más rápido, los hermanos pudieron disfrutar en un traslado mucho más intimo, entorno a las doce menos veinte de la noche hacía su entrada en la Parroquia de San Nicolás de Bari, donde se podía contemplar a la dolorosa en su paso de palio a la espera de su salida el próximo día 5 de diciembre. 


Fotografías: Macarena Bejarano Vidal / @macarenaa002 y Salvador López Medina / @SalvaLpezMedina